Existe un mito persistente que dice que el lubricante es solo "un remedio" para cuando algo no funciona bien. ¡Nada más alejado de la realidad! En el mundo del bienestar sexual, el lubricante no es una muleta, es un potenciador. Es el equivalente a ponerle aceite de oliva premium a una pasta: no es que la pasta esté mal, es que el aceite la hace increíble.

Hoy vamos a romper el estigma y enseñarte a elegir tu nuevo mejor amigo.

Más allá de la "falta de lubricación"

Primero, quitemos el elefante de la habitación. La lubricación natural varía por mil factores: el ciclo menstrual, el estrés, el cansancio o incluso medicamentos. Pero, independientemente de eso, usar lubricante extra:

Reduce la fricción innecesaria: Protegiendo los tejidos delicados.

Aumenta la sensibilidad: Menos irritación significa que puedes disfrutar por más tiempo.

Abre la puerta a nuevas experiencias: Es indispensable para el uso de juguetes y fundamental para el sexo anal.


Guía rápida: ¿Cuál es el ideal para ti?

No todos los lubricantes son iguales. Aquí te explicamos las diferencias para que elijas según tu plan:

1. Base Agua: El todoterreno

Es el más popular y versátil.

Pros: Es compatible con todos los condones y juguetes de silicona. No mancha las sábanas y se limpia súper fácil.

Ideal para: Uso diario, juguetes y personas con piel sensible.

Dato extra: Al ser base agua, puede absorberse con el tiempo, pero basta con aplicar una gota de agua o más producto para "reactivarlo".

2. Base Silicona: Diversión de larga duración

Si buscas algo que no se seque nunca, este es el tuyo.

Pros: Su textura es más sedosa y dura muchísimo más que el de agua. ¡Es resistente al agua! Ideal para una sesión en la ducha o el jacuzzi.

Ojo aquí: No lo uses con juguetes de silicona, ya que puede porosearlos y dañarlos. Tampoco se recomienda tanto con condones de poliuretano (aunque con los de látex suele ir bien).

Ideal para: Sexo anal, masajes eróticos y juegos acuáticos.

3. Con Sabores y Efectos: Para los exploradores

Aquí es donde la creatividad entra en juego.

Sabores: Ideales para el sexo oral, transformando la experiencia en algo lúdico y delicioso. Busca siempre opciones libres de azúcar para evitar infecciones.

Efectos (Frío/Calor): Los de efecto calor aumentan el flujo sanguíneo en la zona (¡más sensibilidad!), mientras que los de efecto frío suelen dar una sensación de cosquilleo vibrante.
 


¿Cómo elegir?

Para no fallar, hazte estas tres preguntas:

¿Voy a usar juguetes? Si son de silicona, elige siempre base agua.

¿Dónde será la acción? Si es bajo el agua, elige base silicona.

¿Es para sexo oral? ¡Lánzate por uno de sabores!

Conclusión

El lubricante es, sencillamente, comodidad embotellada. Probarlo es descubrir que el placer siempre puede ser un poco más suave, más intenso y mucho más divertido. ¡Date la oportunidad de experimentar!